miércoles, 23 de enero de 2019

La tierra también se apura

Garnold quita el barro que recubre la raíz. Se da cuenta que hay dos raíces, una de ellas muerta, la otra viva. Quita la raíz muerta, agarra la pala y corta la raíz viva de su planta. Uno, dos, tres palazos. Garnold está apurado. Debe colocar ahí mismo un poste de luz. La planta está muerta.

De noche, en un sillón tiene una revelación, se toca la cabeza porque le duele. 

En una vereda, corta una flor para oler y compartir.

Después de cenar, come una manzana y tira el corazón en la tierra. 

Garnold no siente culpa, él mismo es la tierra. Es su propia raíz la que mató en el apuro.

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