miércoles, 30 de diciembre de 2020

Un anhelo manija después de un año de cuarentena

Garnold no tiene miedo de la oscuridad, ni de los otros, tiene miedo de perder la sensibilidad.

Se sentó frente a la laguna que alguna vez fue su sueño y durmió una profunda siesta bajo la sombra de un árbol.


DESEARÍA PODER CONMOVERME COMO ANTES


1) ¿Qué le pasó a ese animal?

2) ¿Qué le pasó que de atropellar al mundo pasó a atropellarse a sí mismo?

3) Decisiones en contra de los deseos más carnales y a favor de la racionalidad, sin siquiera cuestionamiento político, solo económico. La supervivencia está devorando su sensibilidad. 


COMO SI NO PUDIERA 


Es la frase que dijo cuando abandonó finalmente esa estúpida falsa humildad.


PERO CLARO QUE PUEDO


Así se reafirmaba cada vez, cuando se plantaba como un árbol frente a la vida, que se queda 300 años en ese lugar.


ESTOY CADA VEZ MÁS ALTO


nunca tuvo el foco en bajar, pero recién después de un tiempo, se dio cuenta de que su orgullo nunca fue el mejor consejero.


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¿Qué es la política? Se cuestionó ese día

Lo que leí, leí hace mucho, en sociedad y estado del cbc, solo escuché muchas polémicas en televisión, otras muchas en la computadora y otras en el teléfono, y empecé a tomar postura frente a los temas que se presentaban. Por lo general apoyado por ideas de profesores con quienes empatizaba, e ideas de amigxs que también, se apoyaban en un conocimiento más detallado para fundamentar sus ideas. Amigxs que después fueron parte de organizaciones que incitaban al debate, a la formación de criterio y al espacio amigable para generar conciencia y respeto mutuo, ganar derechos, entre otras cosas que no sé.  Más que nada sus intenciones eran de pura vocación, y eso me incitaba a adoptar sus ideales, Aunque nunca a copiar sus acciones pues, hasta hoy esos ideales que me presentaron no sintonizan con mis acciones. Tengo otra política, la cuál estoy tratando de identificar.

Cambiar las acciones animales hacia acciones ideales es aparentemente el camino propicio. 

En ejemplo, una acción animal podría ser una mujer destinada parir, y una acción ideal es una mujer que puede decidir si parir o no. Una opción política inteligente.

Pero sin cuidado de la inteligencia, vivo urgencias que me efervecen y resolverlas me hace sentir capaz de interpretar esos ideales y justificar que yo, con capacidad resolutiva, soy el indicado para decir que ideal está bien y cual está mal. Y justificar que -no cambiar- está bien porque yo resuelvo problemas sin necesidad de cambiar.

Parte de mi orgullo, claro, pero las jaulas que mi inconsciente le construyo al miedo son las mismas jaulas con las toco a las personas que me rodean, y parte de la luz que saldría de mí, se tapa por miedo y termino echando sombra donde sería ideal echar luz.

Por lo tanto, entiendo que la construcción de mi orgullo es una trampa, por que cuanto más lo desarrolle en este sentido, la jaula tendrá más barrotes y mayor será mi sombra, que sirve para matar, pero no tiene demasiada función ni en la amistad ni en el amor.


DE TRAMPA A TRAMPOLÍN


Mi orgullo, mi jaula que aprendió a resolver mi supervivencia, es mi principal sostén ideológico. 

El plan es mutarlo.

Mutar mi sostén implica riesgo de caer, pero desarmar la trampa es necesario. Ese brillo que no doy, es sombra que me doy, y no la quiero. 

El plan es crear un nuevo orgullo. Un nuevo criterio. Uno menos tramposo, que ya se sepa poderoso, y sin necesidad de atajos. Quitar la jaula, armar puentes, decorar el camino, empezar a invitar y brillar, darlo todo. No dejar nada dentro y abrazarme fuerte a la curiosidad y las enseñanzas de esta aventura hermosa que es la vida.

(más abajo alguien grita)

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QUIERO QUE TODAS LAS FACETAS QUE ME HABITAN TENGAN UN ESPACIO PARA BRILLAR

deseo carnal de conquistar el mundo con luz

deseo carnal de lamer un cuerpo entero 

deseo carnal de sentirse entregado a otro animal que quiera bailar desde el eclipse de la conciencia

deseo carnal de atrapar el objetivo

deseo carnal de renacer

deseo carnal de sentirse vivo, agradecido, en juego, en marcha y en subida

UNAS ALAS QUE CONSTRUÍ DURANTE AÑOS QUE QUIEREN ALETEAR TAN FUERTE COMO MI VIDA Y SEGUIR DE LARGO MUCHO MAS ALTO QUE EL POZO QUE ES SOLO UN PAISAJE INACCESIBLE

UN NIDO, CONSTRUIDO Y DECORADO POR MI EQUIPO EN LA CUMBRE.

Y la sensibilidad que perdí cuando hice caso, la recuperé otra vez, en rebeldía.